Un oficinista cansado, agotado por las exigencias de una empresa negra, descubre que su monótona vida da un giro inesperado. Un día, confundiendo una bolsa de plástico atrapada en un poste de electricidad con un gato, se inclina sobre su balcón para investigar. Su preocupado vecino, malinterpretando sus acciones como un intento de suicidio, interviene dramáticamente. Al recuperar la conciencia, descubre que ha estado atado y confinado en su apartamento. El vecino, mostrando un afecto obsesivo, declara: "Ahora estás a salvo... Yo cuidaré de ti para siempre".
Comentarios
Necesitas iniciar sesión para comentar.
Aún no hay comentarios.