Llueve y no tengo nada que hacer…
Con lo bonito que debería ser un día libre y resulta que está cayendo un aguacero torrencial.
Mis planes de salir de compras se arruinaron y ahora me sobra el tiempo… En ese momento me vino una especie de revelación:
“¿Y si me dedico a masturbarme todo lo que quiera?”
Normalmente me preocupa que mis gemidos se escuchen, pero con esta lluvia tan fuerte los vecinos no oirán nada, así que me puse a prepararme con entusiasmo.
Lavé mi colección de juguetes eróticos, preparé sábanas y toallas, y por supuesto, también me aseguré de que esa zona estuviera lista.
Primero me coloqué el extractor de pezones por primera vez, esperando a que mis pezones se hincharan poco a poco, y mientras disfrutaba del vibrador anal que me hacía correrse una y otra vez, sentí como si mi cosita se hubiera convertido en ××××… ¿?
Ya nada puede detenerme:
¡40 páginas de una intensa masturbación en un día lluvioso!
Comentarios
Necesitas iniciar sesión para comentar.
Aún no hay comentarios.