Mi vida, impulsada por la búsqueda constante de dopamina, alcanzó su punto máximo el día en que todo cambió.
Por casualidad entré a una tienda de conveniencia, recibí un disparo en la cabeza por parte del dependiente y, junto con otros jugadores, fui transportado al juego , conocido por su dificultad infernal.
Comentarios
Necesitas iniciar sesión para comentar.
Aún no hay comentarios.