Tras renunciar a una empresa explotadora, entré a un juego para relajarme y sanar… ¡pero terminé poseyendo a un personaje dentro de él! El problema es que no reencarné como el mago más poderoso del mundo, ese al que ni el propio emperador se atreve a tocar… sino como Lion Astery, su enfermizo nieto mayor. Por si fuera poco, tras sufrir tres crisis de maná, sigo sin despertar mi poder mágico, convirtiéndome en el dolor de cabeza de la familia. —¿Y si a este paso el joven señor menor termina convirtiéndose en el heredero? —¡Shh! ¡Cuidado con lo que dices! ¿Qué harás si te descubren? ¡Por mí, perfecto! ¡Sigan hablando todo lo que quieran! Ahora que soy un joven amo rico, desempleado y privilegiado, el puesto de sucesor me importa un comino. ¡En esta vida, pienso hacer lo que sea para rascarme la panza y disfrutar de un retiro dorado!
Comentarios
Necesitas iniciar sesión para comentar.
Aún no hay comentarios.